
Foto: Sebastián Freire
Ana Tamer
Cocinera
Soy cocinera. La cocina es donde más tiempo estoy, pero además es el lugar que más me gusta de la casa, y donde más cómoda me siento.
La “vaquita que hace mu”: yo crecí en el campo salteño (la finca "El Prado") y el sonido de la vaquita es lo que recuerda a mi infancia. Este frasquito que hace mu puedo llevarlo a todos lados. Este me la trajo una ex novia de París hace años y me vino muy bien porque el que tuve de chica quedó en el campo.
Estos dos patitos forman parte de una colección que comencé durante mis viajes. Me mudé muchas veces, viajé muchas veces, me acostumbré a chatear y el patito era mi avatar en el mensajero. A partir de eso empecé a coleccionarlos y después mis amigas siguieron regalándomelos: tengo uno con esposas, uno que lo tocás y se ilumina con los colores de la bandera gay, otro fluorecente, el del cepillo de dientes, un patito de peluche... y estos dos: el pato médico y el pato sado (con el de las esposas serian dos sados).
Con una copa de vino, una buena compañía y una buena comida, inevitablemente, viene un final feliz.
La chaqueta de cocinera y el cuchillo, dentro del espacio, representan mi pasión por la cocina. Ésta es mi primera chaqueta, que viaja conmigo desde hace más de cinco años. El cuchillo también. Y ya los estoy guardando en la valija para mi próximo viaje.
0 comentarios:
Publicar un comentario