Foto: Sebastián FreireLeo Bosio Actor, director, dramaturgo de La Revolución (sainete moderno sobre la Revolución de Mayo, todos los domingos a las 19.30 en Julián Álvarez 1544). Este es el altar de mi casa, donde pongo los objetos que más quiero y, por lo tanto, los que mejor me representan. Es un rincón que ademas tiene mucha luz, por la ventana, y el lugar donde hice mi primera instalación como artista plástico, con botones. Lo elegí apenas entré a la casa, irradiaba una energía particular y muy intensa.
Té de Shakespeare, que compré en el Globe, hace 14 años, mientras estudiaba en Londres. Me parece que, además de un referente, representa la fuerza creativa en el teatro. Cuando la gente me dice: “ah, claro, te ponés a Shakespeare como referente....” me dan ganas de contestar: “Y si, no voy a elegir a Ricardo Fort...”. Éste es el libro que contiene toda mi infancia: fotos, invitaciones a fiestas, mi primer pelo, mi primera vela de cumpleaños (aplastada para que pueda entrar en el libro), mi primera navidad, mis primeras vacaciones. Mi mamá, María Inés, se preocupó por registrar todos los datos que tiene. Lo tengo desde que me mudé a Buenos Aires, en 1997. También es como un libro de muertos, porque tiene las fotos de todas mis mascotas (la tortuga, algunos perros, muchos gatos). La cabeza de Darth Vader, cuando se abre, tiene adentro una Estrella de la Muerte micromachine. Lo tengo desde chico y aunque Star Wars es muy generacional, yo me compré para siempre lo de la Fuerza y lo del lado oscuro... E incluso diría que lo apliqué a mi vida. De chico quería ser un superhéroe o un jedi (muy convencido estaba, eh). También lo compré en Londres y siempre estuvo exhibido en todas las casas que tuve.